San Sadurniño celebra la tradicional Feira Rural con un formato reducido

Pese a que las restricciones obligaron a reducir el número de puestos, la participación vecinal fue todo un éxito | d. alexandre
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La finca da Cortiña acogió ayer la décimo segunda edición de la ya tradicional Feira Rural de San Sadurniño; un evento que, pese a verse afectado por la pandemia del covid –el pasado año cancelándose y el presente adoptando un formato reducido por las restricciones sanitarias–, volvió a demostrar su gran arraigo entre los habitantes de la comarca en general y el municipio en particular.


El reto de retomar esta feria en el actual contexto era grande. Las restricciones de aforos, distancias de seguridad e incluso actividad hostelera suponían reconfigurar el espacio para mantener una esencia idéntica a ediciones anteriores con un número significativamente inferior de participantes –se pasó de cerca de 90 en 2019 a 52 este año– y un mayor espacio entre puestos. Las opciones gastronómicas también se iban a ver afectadas, teniendo los hosteleros que adaptarse a la misma normativa que en los establecimientos de zonas urbanas –es decir, prohibición de consumir en la barra y un máximo de diez no convivientes por mesa–.


Afortunadamente, ninguna de estas medidas resultó lesiva para la cita, cosechándose un gran éxito de participación y, lo más importante, recuperándose el espíritu de una festividad que ya ha demostrado su gran importancia en el municipio.


Sector primario

La festividad, al igual que en anteriores ediciones, tenía como objetivo la promoción de diversas actividades relacionadas con el sector primario. Desde las once de la mañana, un total de 52 puestos –trece agroalimentarios; tres viveros; diez puestos de artesanía, otros tantos de objetos de segunda mano y siete que combinarán ambas ofertas; ocho de actividades independientes y una exposición de maquinaria agrícola– ofrecieron a los visitantes una muestra de este sector tan significativo para el municipio.


A esto había que sumar el concurso de lotes de fruta, uno de los eventos clave de la feria organizado por la Asociación Galega de Froita Autóctona (AGFA) do Eume, que premia, en base a una tabla de valoración de características organolépticas y morfológicas, los tres mejores cestos frutales presentados cada año –los cuales, además, fueron sorteados durante la tarde entre los asistentes–. Del mismo modo, también se celebraron dos visitas guiadas, también organizadas por AGFA, a la huerta frutal Carlos Fornos. Estas actividades, celebradas a las 11.30 y a las 17.30 horas, incluían un taller de injertos y, en el caso del turno de la tarde, una pequeña charla sobre las podas de la época estival.


Por si esto fuera poco, en el propio recinto de la huerta se podía visitar, a las 12.30 y a las 18.30 horas, el colmenar didáctico del Concello; una instalación gestionada por la Asociación Casa do Mel desarrollada para enseñar a los visitantes aspectos clave de la apicultura, tales como la cría de abejas o los diferentes métodos de protección de estas explotaciones contra plagas y enfermedades –un aspecto fundamental teniendo en cuenta la proliferación durante los últimos años de la avispa velutina, una especie especialmente agresiva contra las abejas–. Todas estas actividades, dada la situación sanitaria, requerían de una inscripción previa, lo cual, afortunadamente, no resultó un impedimento para los visitantes.


Entretenimiento

A pesar de la esencia promocional del evento, la décimo segunda edición de la Feira Rural incluyó, como no podía ser de otro modo, una buena oferta gastronómica y de entretenimiento para los participantes.


Por una parte, a los puestos de pulpo y churrasco establecidos –que a su vez complementaban a los restaurantes de los alrededores, apuntó el Concello– se sumó un espacio reivindicativo donde varias entidades de la comarca organizaron un almuerzo para concienciar a la población de la problemática de los parques eólicos.


Por otra, en el apartado del entretenimiento, la feria contó con varias actuaciones –más concretamente siete pases gratuitos del último espectáculo del mago Antón y la animación de la Asociación Cultural Berros do Castro–, así como la celebración en paralelo del XIV monográfico de la raza canina Can de Palleiro –que incluía una exposición de ejemplares y un concurso morfológico a primera hora de la tarde–.

San Sadurniño celebra la tradicional Feira Rural con un formato reducido