Ferrol apuntala su liderazgo exportador dentro del sistema portuario de Galicia

Más de la mitad del tramo que separa Capitanía Marítima de la pasarela peatonal tiene un ancho de poco más de metro y medio | jorge meis
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La Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao prolongó en julio su liderazgo en el capítulo de exportación de mercancías dentro del sistema gallego de interés general, un grupo del que forman parte también A Coruña, Marín-Ría de Pontevedra, Vigo y Vilagarcía de Arousa. En los siete primeros meses del año, en las dársenas del organismo que preside Indalecio Seijo se embarcaron 1,4 millones de toneladas, un 4,8% más que en el mismo periodo del año anterior. Atrás, cada vez más lejos, se queda el Puerto de A Coruña, que hace un año se mantenía como la rada más exportadora y que ahora cede el segundo puesto a la de Vigo, que también supera el millón de toneladas gracias a un incremento de casi el 19% en el último ejercicio.


En estos momentos, según el balance publicado ayer por Puertos del Estado, el organismo que agrupa a las 28 autoridades portuarias de interés general, Ferrol ya exporta la cuarta parte –un 25,30%– de las mercancías que mueve en sus muelles, dos puntos más que hace un año y nueve que en el último año pre-pandemia.


En el aumento del peso relativo de las exportaciones sobre el tráfico total de mercancías desempeña un papel crucial la caída de las importaciones –provocada por la desaparición de las descargas de carbón con destino a la central térmica de Endesa–, pero también es cierto que en términos absolutos son cada vez más las toneladas que se cargan en los buques que operan en el puerto. Así, por ejemplo, en 2019 se alcanzó un volumen de 1,14 millones de toneladas embarcadas, un 24,6% menos que este año.


Por segmentos

Por segmentos de carga, la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao exporta más graneles sólidos –792.640 toneladas, un 5% más– y más mercancía general –por encima de las 400.000, con un crecimiento que roza los dobles dígitos– que hace un año. Solo se resiente, aunque mínimamente –228.000, un 4% menos– el capítulo de graneles líquidos que, aun así, mantiene al organismo portuario local en el top ten del sistema portuario español.


La fotografía actual es consecuencia, por tanto, no solo de las circunstancias que le ha tocado vivir al Puerto en los últimos meses, con el varapalo de la extinción del que históricamente fue su principal tráfico, el carbón, sino de una política de diversificación que le ha permitido amortiguar la desaparición de esos cuatro o cinco millones de toneladas de mineral y despegar en segmentos como el de la mercancía general, que, por ejemplo, en exportaciones supera ya a los graneles líquidos. La consecución de una nueva línea regular, la tercera, de portacontenedores permitirá al organismo seguir avanzando en ese camino.


El organismo trabaja ya en el proyecto para ampliar las aceras de la carretera baja

En la memoria anual de 2020, el presidente del Puerto, Indalecio Seijo, anunciaba su intención de “completar nuestra oferta de zonas para el disfrute de la población en el área de la dársena de Curuxeiras y la ensenada de A Malata”. Así, además de la pasarela peatonal que discurrirá paralela al trazado del ferrocarril por el viaducto, se indicaba que una de las medidas sería la ampliación y la dotación de mobiliario urbano en las aceras que conectan la entrada al puerto por el acceso norte y Curuxeiras.


En ese camino ya se está avanzando y, de hecho, la Autoridad Portuaria trabaja ya en la redacción del proyecto. En estos momentos, algo más de medio kilómetro separan Capitanía Marítima de la pasarela peatonal. De ellos, alrededor de 300 tienen unas aceras que apenas superan el metro y medio de ancho.


Además, actualmente se están ejecutando las obras de mejora de la accesibilidad de las áreas urbanas del Puerto, adjudicadas por algo más de 177.000 euros a Civis Global. 


Entre las actuaciones se incluye la construcción de una acera en el tramo de la carretera Puerto-Graña hasta la Factoría de Subsistencias de la Armada, ya en ejecución, o mejoras en las de la carretera alta –también en marcha–, así como otras actuaciones en los pasos del Paseo de la Marina que ya están fuera de la línea del dominio público marítimo terrestre y cuya gestión corresponde al Concello. En este caso, las obras comenzarán más tarde para evitar molestias en la zona en el mes de agosto.

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