La reinstalación en las bateas de San Carlos han depurado 620.400 kilos de bivalvos desde su puesta en servicio

Una de las bateas que se instalaron en las inmediaciones de Punta San Carlos | d. alexandre
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Las bateas de reinstalación en la ría de Ferrol, localizadas en la zona de Punta San Carlos, han depurado 620.400 kilos de bivalvos, fundamentalmente almeja babosa –con medio millar de toneladas–, desde su puesta en funcionamiento en enero de 2012.

La fórmula elegida hace una década por la Consellería do Mar está contemplada en la normativa europea y permitió, explican fuentes del departamento que dirige Rosa Quintana, “depurar naturalmente o recurso procedente de zonas nas que non está autorizada a súa extracción para a comercialización en fresco”. En el caso de la ría de Ferrol hizo posible volver a trabajar con regularidad su principal banco, As Pías, cerrado al sector por los altos índices de contaminación microbiológica –en aquel momento era todo zona C–. La Xunta defiende que esta alternativa ha demostrado ser “un sistema eficaz” para “facilitar o mantemento dunha actividade de extracción regular dos profesionais do marisqueo, algo que ata ese momento non era posible” y, en consecuencia, para “obter maiores ingresos, pois o produto acada mellores prezos ao comercializarse en fresco”.

La Consellería do Mar lanzó la idea en el verano de hace una década en medio de protestas de los mariscadores, que criticaron la falta de diálogo y la liquidación de los planes de dinamización, mediante los cuales, al no poder faenar en As Pías, realizaban trabajos de limpieza y regeneración a cambio de una cantidad de dinero.


Enero de 2012


Tras declarar inicialmente la ensenada de Morás, en Xove, como zona de reinstalación a la que los mariscadores deberían enviar el producto para su depuración, finalmente se optó por instalar dos bateas en la parte externa de la ría de Ferrol. Los primeros lotes de almeja babosa se trasladaron en enero de 2012, pero la adhesión al nuevo sistema no sirvió para apaciguar del todo los ánimos del sector, que tras las primeras jornadas comenzó a observar una alta mortalidad en el marisco reinstalado. 


Jorge López, patrón de Barallobre: “Ao principio houbo moita mortalidade e iso provocou perdas importantes”



El patrón mayor de la cofradía de Barallobre, Jorge López, reconoce que las bateas supusieron que se “volvese traballar o banco, que doutra maneira non sería posible”, pero recuerda que la controversia generada respondió a la “opinión xeralizada de que puido terse feito doutro xeito”. Incide en que la puesta en servicio de las bateas provocó también “graves” perjuicios a los pósitos, pues Mar “só asumía unha porcentaxe pequena do custo da mortalidade da ameixa, que chegou a ser alarmante”, hasta el punto de cuantificar “entre 500 e 800 euros diarios a perda de ingresos” para las entidades en las jornadas en las que se enviaba a depurar más de una tonelada de bivalvos.

La mejora de la calidad de las aguas de la ría, debido sobre todo a la extensión del saneamiento en casi todo su perímetro –con la consiguiente reducción de vertidos de aguas residuales–, ha hecho disminuir los lotes de marisco que se envían a depurar. Según los datos de Mar, de la cantidad total que se ha reinstalado durante todos estos años, más de 3.300 kilos se corresponden con lo que va de 2021 –en todo el ejercicio pasado se superaron los 3.800– y proceden de las zonas C –que no se han eliminado del todo– que trabajan los socios de las cofradías de Ferrol y Barallobre, pero también de Miño y Corcubión.

Pese a todo, la situación del sector marisquero no remonta y la producción ha caído a niveles insólitos, hasta un 80% con respecto, por ejemplo, a 2018. Los pósitos de la ría siguen reclamando un estudio integral que permita conocer “todas” las causas que provocan este deterioro. 

La reinstalación en las bateas de San Carlos han depurado 620.400 kilos de bivalvos desde su puesta en servicio