Valdoviño realiza su primera inspección a la piscifactoría de Meirás tras su cierre en 2019

El edil Benito Vega (centro) durante la primera inspección a las instalaciones de Meirás | cedida
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El Concello de Valdoviño se hará finalmente cargo, de forma subsidiaria, de los arreglos y conservación de la piscifactoría de Meirás. Las instalaciones, abandonadas en 2019 tras presentar la empresa un concurso de acreedores, se encuentran deterioradas por la falta de actividad, además de robos y actos vandálicos, por lo que a día de hoy está considerada como una “zona perigosa”.

Así, tras obtener autorización judicial por parte del administrador concursal –que en un principio se negó a realizar las pertinentes intervenciones alegando “falta de capacidade económica”–, será el Concello quien asuma los arreglos, cuyo importe será reclamado posteriormente a la empresa. Ayer mismo, el concelleiro de Obras, Benito Vega, acompañado de técnicos municipales y agentes de la Policía Local, realizó su primera inspección a las instalaciones para evaluar de forma preliminar los daños que presentan las instalaciones.


El objetivo, apunta el consistorio de Valdoviño, es la elaboración de un informe para, posteriormente, ejecutar las obras necesarias y, por lo menos, garantizar la seguridad de los vecinos en el entorno de las mismas. Desde el Concello se señaló, además, que “en vista de que se recurrirá a fondos públicos”, el gobierno local solicitará a los Juzgados la calificación de crédito para las obras. De este modo, la dotación podrá recuperarse en un futuro “con cargo á empresa e situarse como un dos primeiros na lista de acreedores”.

Valdoviño realiza su primera inspección a la piscifactoría de Meirás tras su cierre en 2019