Un favor que se termina pagando

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hay favores que no hay dinero suficiente para pagarlos y otros que sí. Sobre todo si el favor se lo haces a un político que en eso de dedicar el dinero público al bienestar de los ciudadanos no tiene demasiado pudor. Así, el escolta de Puigdemont, aquel mosso en excedencia que acompañó al expresident en su fuga por Europa y que, seguro, estaría dispuesto a parar las balas con su propio cuerpo si fuera necesario, pues aquel hombre, David Goicoechea Fernández, ha sido nombrado responsable de proyectos estratégicos del Departamento de Derechos Sociales. No se sabe su cometido, pero seguro que su sueldo es de esos magníficos. foTO: Carles Puigdemont | aec

Un favor que se termina pagando