Pedro Sánchez intenta aplacar al PP con regalos

Sánchez, con El prior del Convento de San Esteban, donde se celebró la reunión | efe
|

Lo de llegar con un regalo cuando se prevé una bronca lo mismo vale para una pareja que para una reunión de presidentes autonómicos. Ni sabemos ni nos importa si Pedro Sánchez recurre a este truco en su vida privada, pero en la política, al menos, lo intenta. Y antes de empezar el encuentro anuncia una compra extra de 3,4 millones de vacunas y la cesión a las comunidades de la gestión de más de la mitad de los fondos europeos. Como plan para aplacar a los barones populares, que llevan tiempo reclamando más dosis para poder avanzar en el ritmo de vacunación y protestando por el presumible mal reparto de las ayudas de recuperación económica no es malo. Seguro que, aunque no quisiera, más de uno ha entrado más suave a la reunión. Que aun así ha debido de haber reproches de todos los colores, eso está claro, pero ahora el presidente siempre puede jugar la baza de que la oposición está a la contra por sistema, incluso cuando recibe grandes noticias. Lo que se dice no dar puntada sin hilo.

Pedro Sánchez intenta aplacar al PP con regalos