Denuncian una agresión tránsfoba en O Son do Camiño, pero la organización restringe a un tono "no correcto" el incidente

|

El sindicato CIG y los colectivos Amizando, Avante LGBT+, ALAS y Colectivo Agrocuir da Ulloa han denunciado "una agresión tránsfoba" ocurrida en el festival de O Son do Camiño, pero la organización ha restringido a un tono "no correcto" el incidente.


Según la denuncia, un guardia de seguridad, en un tono "agresivo y hostil", ordenó al personal contratado por Impulso Social que desarrollara tareas que no eran de su cometido, aprovechándose de que "son personas con diversidad funcional".


Un representantes de la empresa de seguridad Menkepeer ha explicado a Europa Press que el guardia pertenece a otra empresa de seguridad, y que es Impulso Social la que pertenece a Menkepeer.


La denuncia refleja que la persona supuestamente agredida, que es trans no binaria, intentó explicar que esas no eran las labores que le correspondían, pero el hombre habría empezado a gritarle delante de otras personas con un tono "agresivo".


Fuentes de Menkepeer reconocen que el tono del guardia "no fue correcto", pero agregan que pidió disculpas a la joven tras el incidente. Estos hechos se produjeron después de que la empresa necesitara refuerzos para el control de entradas en la puerta, por lo que se requirió la presencia de la joven al tener conocimientos en dicha labor.


"Que te calles la boca", "aquí vas a hacer lo que yo te digo", "coges la puta maquinita y te callas", "me da igual de donde vengas, aquí mando yo", "me la suda quien cojones seas", "no me toques los huevos, vas a hacer lo que me de la puta gana", son algunas de las frases que denuncian que recibió la chica.


ASISTENCIA MÉDICA

Tras lo ocurrido, la joven pidió la presencia del responsable de seguridad al estar sufriendo "una crisis conversiva", según su versión, provocada por la exposición prolongada al sol y por el ataque verbal sufrido por el guardia de seguridad. Además mostró su malestar porque solo apareció una persona de la empresa contratante que le pidió disculpas, pero no se apercibió al guardia de seguridad, ni tampoco recibió asistencia médica.


Las fuentes consultadas de Menkepeer explicaron que un educador social, que trabaja con los jóvenes de Impulso Social, se encargó de estar con la joven tras el incidente y que varias personas de la organización se preocuparon por su estado.


Al respecto, desmintió que la chica pidiera asistencia médica, ya que el festival cuenta con ambulancias y médicos en el recinto, y negó que estuviera trabajando un tiempo prolongado al sol, ya que el incidente ocurrió a las dos horas y no volvió a trabajar ese día.


Sin embargo, las organizaciones denuncian que la agresión sufrida es una manifestación de "transfobia", que tanto puede manifestarse de formas "más sutiles (complicidad, minimizar el impacto de la agresión)", como de otras claramente "discriminatorias, frontales y evidentes (agresión verbal, abuso de poder y encubrimiento del responsable de lo acontecido por el único miembro de su empresa presente en el momento)".


Desde Menkepeer afirman que la agresión verbal no tenía carácter tránsfobo, ya que el vigilante desconocía que la joven fuera transexual, al igual que el resto de trabajadores del festival que estuvieron con la joven.


INCIDENTE EN CARBALLO

Por otra parte, la Asociación pola Liberdade Afectiva e Sexual da Coruña (ALAS A Coruña) ha condenado la pintada de una esvástica en un paso de peatones decorado con los colores de la bandera LGTBI en el municipio coruñés de Carballo

Denuncian una agresión tránsfoba en O Son do Camiño, pero la organización restringe a un tono "no correcto" el incidente