¿Otro pelotazo?

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Los ciudadanos hemos seguido con especial interés, además de un poco “mosqueados”, las negociaciones entre las distintas admnistraciones para llevar a buen puerto –nunca mejor dicho – el asunto del puerto, particularmente los muelles de Calvo Sotelo y Bateria.


En una especie de subasta Ayuntamiento y Xunta de Galicia ya se repartieron parte – hay que añadir en esta puja a otros organismos de la administración central con Adif – del llamado borde del litoral, pero no dijeron que quieren hacer. Y, ahí está el dilema que diría Cantinflas, pues lo que nos importa como vecinos y contribuyentes es el destino y en la memoria colectiva está, otra vez, el pelotazo.


Por lo que se conoce de los planes del gobierno municipal se trata de contar con la administraciones locales, constituidas en un ente público participado por todas las administraciones que tengan competencias en la reordenación del terreno.


Ya han puesto precio y plazo para dar con la solución final: en un mes la Xunta aclarará su postura –quiere comprar las tres cuartas partes de Batería y Calvo Sotelo– mientras el ayuntamiento –que dice contar con la autoridad portuaria y Adif– tiene otra oferta. Como el dinero no es de ellos sino que lo “posaremos” los contribuyentes, en este regateo o negociación, las cifras cuentan poco… para ellos.


Hay otro problema añadido: en el propio concello no se ponen de acuerdo los ediles y el PP amenaza con aprobar los presupuestos y en Marea no están dispuestos a firmar nada si no les cuentan que es lo que quieren hacer y no el cómo. El BNG por su parte muestra su “oposición frontal” si se está hablando de negocio y no de servicios, lo que al parecer cambia el apoyo de los populares.


Sobre el futuro ya se expresaron los ciudadanos en la calle donde más de medio centenar de organizaciones ciudadanas manifestaron su desacuerdo con la forma del reparto sin conocerse el final del proyecto. Estén atentos compañeros. Atención especial al triunfo de Feijóo que hace seis años defendía la conveniencia de no presentarse a una elección más que dos veces. Lo que sucede es que en el PP no son muy de cumplir promesas. Ahí tienen a Rajoy dándole consejos cuando él no se enteró de lo que pasaba en Génova: los pelotazos de la corrupción.

¿Otro pelotazo?