Intenso 13-J

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Apretada e intensa semana política la que hoy se cierra: concentración en la plaza madrileña de Colón en protesta por los indultos a los golpistas catalanes presos que el presidente Sánchez está lanzado a conceder; primarias socialistas en Andalucía, donde Susana Díaz está plantando cara al alcalde de Sevilla y candidato de Pedro Sánchez; y Asamblea ciudadana de Podemos para hacer oficial el relevo de Pablo Iglesias en la secretaría general de UP y la candidatura de Yolanda Díaz al frente de listas de la coalición en las generales próximas.


Mientras tanto, Moncloa tiene trabajando estos días a tope a toda su maquinaria jurídica y política para que los indultos estén prestos cuanto antes y con ellos pueda echar a andar la Mesa de negociación. Y es que ahora “hay agua en la piscina”. Es decir: que todo lo que pueda suponer ir avanzando en la llamada “agenda del reencuentro” no supondrá una caída en el vacío porque ambas partes cuentan con sintonías de partida.


No fue coincidencia. Todo estaba preparado para la escenificación. Oriol Junqueras daba la bienvenida a Pedro Sánchez en Barcelona con un escrito en que aceptaba los indultos ofrecidos como vía para “aliviar el conflicto” y relegaba la vía unilateral a la independencia por no ser “viable ni deseable”. Gran novedad esta última y grandes alegrías porque era la primera vez que de tal forma se asumía. Sánchez está más que dispuesto a dar un paso temerario y Junqueras le echaba un cable. Do ut des. La factura está preparada.


¿Táctica o convencimiento?, se han preguntado muchos. Precedentes para el escepticismo hay los que se quiera. Porque no se conoce un solo caso en que el nacionalismo haya cedido en algo a cambio de las sucesivas renuncias por parte del Estado. Como máximo se han permitido perdonarle la vida. El nacionalismo es insaciable e irreductible en sus planteamientos.


De hecho, el mismo escrito supuestamente conciliador de Junqueras está plagado de ambigüedades programáticas y meandros difíciles de seguir. Un texto ladino, se ha dicho. La comparecencia posterior de la portavoz y secretaria adjunta de Esquerra, Marta Vilalta, vino a enturbiar más las cosas. Socios de Junts y adláteres vigilan y analizan cada palabra. Por si acaso. En principio, a todos ellos no les ha gustado nada la eventual renuncia a la vía unilateral. La primera crisis de la coalición está planteada.


Es de suponer que, aunque sea a toro pasado, Moncloa tendrá que intensificar la operación “pedagogía de los indultos”. Y es de imaginar que sin tantas ni tan repetidas cursiladas por parte del presidente del Gobierno ni tantas y tan repetidas banalidades por parte de su coro político y mediático. Porque no habrá que olvidar que las medidas de gracia a tales personajes cuentan con una rotunda oposición (cerca del 70 por ciento) de la opinión pública nacional. Mucho hay que desinflamar.

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