Una vuelta relativa a la normalidad

El Racing espera que la presencia de aficionados vuelva a ser habitual en A Malata | jorge meis
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Si la temporada 20/21 pasará a la historia como la de la pandemia, porque el Covid-19 hizo que el campeonato liguero fuese más corto e intenso de lo habitual –estresante a juicio de los protagonisas– y que su desarrollo estuviese supeditado a la situación sanitaria –con controles semanales y gradas vacías–, la 21/22 apunta a que va a ser la de la vuelta a la normalidad. No total, pero sí en gran medida. Es lo que el Racing espera para un ejercicio en el que debutará en Primera RFEF, una categoría que es la antesala del fútbol profesional al que quiere acabar llegando más pronto que tarde.


Que la nueva categoría esté formada por cuarenta equipos, divididos en dos grupos de veinte, anuncia que el campeonato liguero volverá a tener 38 jornadas, como venía siendo habitual en temporadas anteriores, y se prolongará durante cerca de diez meses. Eso también redundará en la pretemporada, que será bastante similar a la de ejercicios pasados, mientras que la fase de ascenso llenará de actividad los meses de mayo y junio con las eliminatorias destinadas a dar el salto a las categorías profesionales de España.


Ambiente

Pero la gran novedad que se espera, y que hará que el fútbol esté más cerca de la normalidad, es la vuelta del público a los estadios. Si la evolución positiva de la pandemia ya permitió que en el último partido que el cuadro verde jugó esta temporada en A Malata ya hubiese casi dos mil espectadores, para la próxima campaña se espera que esta cifra vaya aumentando poco a poco. Será, además, la forma de que los clubes vuelvan a tener ingresos por la venta de entradas y por la posibilidad de captar algunos socios más.


Todos estos ingredientes son los que tendrá que tener en cuenta el club de la ciudad naval de cara a prepararse para la próxima temporada. De ahí que el cuadro verde vaya a pensar que la situación va a parecerse más a la que había en temporadas anteriores a la de la pandemia. Será la manera de hacer frente a un ejercicio en el que espera estar lo más cerca posible del ascenso a Segunda División, una categoría en la que no está desde la temporada 07/08, su última campaña en el segundo nivel del balompié español.

Una vuelta relativa a la normalidad