Los comuneros de Ferrol acaban con el efecto marea

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LOS irmandiños anovados anduvieron de troula este fin de semana por Teo, antiguo reino del coruñés que gobierna Santiago, Martiño “2.0” Noriega, y donde renovaron su voto de amor eterno a las mareas municipales. Ya se sabe que son pacifistas –quizá pensando en las maneras del ya octogenario Beiras, santón jurásico del nacionalismo de la nazón de Breogán, cuesta creerlo, pero lo son– y por esa aversión a las armas el tiro no les pudo salir más desviado. Poco antes de que disparasen, Carlos del Río, presidente de los comuneros ferrolanos –que es como se llama a los mareantes en la fala departamental– decía abur a la formación. El ya expresidente explicó su marcha con claridad: “Ferrol en Común ha perdido su esencia y da demasiada importancia al aparato del partido”. O sea, que lo importante es el carguiño; colocarse en un buen puesto en la lista para las municipales y a vivir. ¡Como cheira a vieja política! Posiblemente por eso los irmandiños anovados estén turra que turra con impulsar a los mareantes. Por cierto, Del Río se echa en brazos de Gaspar Llamazares y Baltasar Garzón... Que no le pase nada. FOTO: carlos del río | aec

Los comuneros de Ferrol acaban con el efecto marea