Una cabeza de caballo en la cama

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QUIZÁ se lo haya dicho un pajarito; o tal vez fue a comer con uno de esos parientes narcotraficantes que tiene y en vez de echarle sal a las arepas, les echaron coca, pero algo le ha pasado a Maduro. Según denunció en la tele, Trump ha dado la orden de que lo asesinen; cómo ha llegado a saberlo es un misterio, pero dado que parece un poco difícil que haya un espía bolivariano infiltrado en el despacho oval lo más lógico es pensar que se trata de una revelación. Pues nada, que esté atento al obrador del pastelero al que Trump le encarga las tartas de chocolate que come cuando ordena un bombardeo, que así seguro que hasta se enterará de la fecha de su muerte. FOTO: maduro | aec

Una cabeza de caballo en la cama