La Generalitat se carga el trabajo de Pasteur

|

LIDIA Senra fue durante muchos años capitana de los labregos e gandeiros nacionalistas de la nazón de Breogán, pero se cansó de pisar la lama do país y la cambió por el adoquinado de Bruselas para ejercer como eurodiputada. Entre que la capital belga es la ciudad más aburrida del mundo desde que se retiraron los Tercios y que los miembros del Parlamento comunitario tienen mucho tiempo libre, a ella se le ocurrió darle vueltas a la cabeciña, pero no como la niña del exorcista, sino a lo de dentro y ¡vaya por Dios!, se le ocurrieron unas ideas arrepiantes, pues decidió ejercer como una enloquecida activista del colectivo antivacunas. Un disparate parecido es el que se le ha ocurrido a la consejera catalana de Agricultura, Teresa Jordá, quien ha asumido el papel de valedora del consumo de leche cruda, sin pasteurizar. “Tiene el mismo peligro que un muslo de pollo que lleva cuatro semanas en la nevera”, argumenta. Un muslo, sí; pero ¿y una pechuga? De eso no dice nada. FOTO: teresa jordá | aec

La Generalitat se carga el trabajo de Pasteur