Los emprendedores señalan al culpable de todos los males

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Rasputín, el de verdad, tenía hechizada a la zarina Alejandra, que comía en su mano. Rasputín, el de mentira, el de Teis, es decir, Iago Martínez, tiene hechizado a Xulio Ferreiro, el Varoufakis de A Gaiteira, que desayuna, come, merienda y cena en su mano. Cuenta una leyenda urbana que ambos se jugaron a los chinos quién sería el cabeza de lista de la Marea, nasía pa’ganá, y que ganó-perdió Ferreiro, pero el epílogo semisecreto de la leyenda asegura que Martínez ya hizo entonces un pase mágico para librarse de ser candidato. Él prefiere moverse en mundos con menos luz –hay quien los califica de submundos– para argallar con más tranquilidad contra, por ejemplo, los funcionarios, los concejales de la oposición... y sobre todo contra el movimiento vecinal, pues su máxima ilusión es desordenarlo. El caso es que en María Pita nada se hace sin su consentimiento; ayer mismo lo recordaron los emprendedores, quienes lo calificaron como alcalde en la sombra y lo hicieron responsable de la parálisis de A Coruña. No parece que vaya a acabar siendo nombrado hijo adoptivo de la ciudad. FOTO: martínez y ferreiro | aig

Los emprendedores señalan al culpable de todos los males