Un castigo injusto por ser sincero

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KROHN-DELHI metió la pata; no en una jugada sino al dirigirse al árbitro. Fue sincero, pues simplemente le dijo “Qué malo eres” después de que Pizarro Gómez se inventase un penalti contra el Deportivo en Albacete. Como metió la pata le han caído dos partidos de suspensión. La sanción parece exagerada, pero es la que marca el reglamento. Ahora bien, al colegiado, que no solo metió la pata en la pena máxima sino en muchas otras jugadas, como, por ejemplo, patadones terribles de los manchegos que dejó sin castigo, no le impondrán sanción alguna. Qué injusto es el fútbol y qué poco se valora la sinceridad. FOTO: michael krohn-delhi | aec

Un castigo injusto por ser sincero