El suspense es la norma de conducta de los irmandiños

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EL ya octogenario Beiras se sienta frente al piano y lo mismo interpreta una dulce sonata que una aterradora composición de Wagner. Acumula muchos años de experiencia y se le nota en la soltura con la que desliza los dedos sobre las teclas blancas y negras. En cambio, nunca destacó como vocalista. Sumó trienios y trienios como voceiro del Beneguai, pero durante ese tiempo se mostró más dado al exabrupto que al sosiego, tanto que logró que el Bloque estoupase. Como antes había conseguido con el PSG, después con su propia criatura, los Irmandiños y ahora a punto está de hacerlo con En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué. Pero al nacionalista del pelo crecho, que siempre ha sido un hombre de acción –sus numeritos en el Parlamento ya forman parte del folclore galaico–, le da actualmente por emular a Alfred Hitchcock y prolonga el suspense. De hecho el cumio en el que Anova iba a anunciar el divorcio concluyó con una apuesta por “outra fronte ampla”. La película empieza a ser un poco aburrida. FOTO: xosé manuel beiras | aec

El suspense es la norma de conducta de los irmandiños