El calimocho no es para todo el mundo

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, con gesto de decir “esto es lo que hay” | EP
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Lo que tienen los asesores es que sirven para justificar una decisión cuando es necesario pero se pueden ignorar si su criterio no concuerda con el del gobernante al que guían. Así que Carolina Darias, que hasta ahora seguía con fe a los miembros de la Ponencia de Vacunas, decide esta vez no escucharlos y apostar por una segunda dosis de Pfizer para los dos millones de españoles que recibieron la primera de AstraZeneca. Y con esa decisión se enfrenta no solo a sus propios expertos sino a las comunidades, que defienden que los afectados por la medida, después de la incertidumbre, puedan al menos elegir si quieren mezclar compuestos o seguir con Vaxzevria. Que lo del calimocho no es para todo el mundo, los hay que nunca combinarían vino y refresco de cola, por más que le gusten por separado. Y esto es aplicable a los botellones y a las vacunas.

El calimocho no es para todo el mundo