Navantia recibe el primer envío de componentes para su contrato de eólica marina en Francia

Componentes siendo embarcados en Brent para su traslado a Fene | cedida
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Las instalaciones de Navantia Fene recibieron a inicios de semana el primer envío de componentes para la fabricación de las jackets del parque eólico que Iberdrola está desarrollando en las costas de Saint Brieuc, en la Bretaña francesa.


Según informó ayer el grupo naval público, las piezas –una treintena en total, con un peso estimado de unas 1.300 toneladas– se corresponden a las dos primeras unidades. Así, a lo largo de los próximos 15 meses, la factoría fenesa recibirá otros 16 envíos, siendo esta la encargada de ensamblarlos antes de partir de nuevo hacia Francia.


Estos componentes, detalla el grupo naval, han sido desarrollados por “empresas locales bretonas” junto a la propia Navantia y sus compañías colaboradoras. El contrato, firmado en 2020 por el consorcio Ailes Marines –en el que Iberdrola controla el 100% del capital tras adquirir su participación a la sociedad Avel Vor– junto a la Unión Temporal de Empresas (UTE) de Navantia y Windar, detalla que buena parte de los mencionados componentes se realizarán en el puerto de Brest, en Francia. En total se estima que se soldarán unas 30.000 toneladas de acero –lo que supondrá unos 250 puestos de trabajo locales durante los próximos 15 meses–, que luego se enviarán a Fene para su ensamblaje final gracias a su grúa pórtico.


Producción internacional

Tal y como señaló ayer Navantia, “trasladar” buena parte de las labores productivas a Francia ha sido uno de los mayores retos del contrato. Se trata de un modelo diferente al empleado, por ejemplo, en el proyecto East Anglia, donde se fabricaban las estructuras en diferentes países; en este caso, no obstante, se requiere una mayor coordinación entre los agentes implicados, algo que ha llegado a buen puerto “gracias al compromiso de los equipos en España y Francia”, señala Navantia.


Otro factor clave para el correcto desarrollo del proyecto, apunta el grupo naval, ha sido la “movilización del tejido industrial local” en combinación con los propios conocimientos de Navantia sobre este sector para “reforzar sus capacidades y posicionarse en el sector estratégico de las energías renovables”. Con este proyecto, además, Navantia aspira a convertirse en todo un referente en el mercado galo de la eólica marina, alcanzando una posición similar a la lograda en otras naciones europeas como Alemania o Gran Bretaña.


Traslado

Por último, el grupo naval detalló que las piezas llegaron a Fene a inicios de semana a bordo del buque “BBC Belem”, un navío de transporte con bandera de Antigua y Barbuda que partió del puerto de Brest el pasado día 2 –según varios portales de seguimiento de embarcaciones se registró su llegada el lunes–.


El contrato, que contempla 62 estructuras, finalizará en principio en el año 2023. 

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