El Intasa asciende con nocturnidad

Los jugadores del Intasa celebran sobre la cancha la victoria que les dio el ascenso/RFEVB
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El ascenso logrado ayer por el Intasa San Sadurniño fue un logro cocinado a fuego lento y fuera de los grandes fogones. Entrando “in extremis” en este play-off, los de Hernán Pesci fueron, sin embargo, los primeros en lograr su pase para las semifinales y lo hicieron con un gran juego que hacia presagiar lo que, finalmente, sucedió ayer en la pista valenciana.


Abrazos, saltos y mucha emoción fue lo que, lógicamente, vivió, por segunda vez en su historia, la formación de San Sadurniño que, además, lo hizo después de un encuentro prácticamente inmaculado ante un viejo conocido como era un Extremadura Grupo Laura Otero superado, otra vez, por el potencial de los capitaneados por Marcos Blanco. Y fue un ascenso con intriga y nocturnidad, ya que el duelo anterior, el que midió las fuerzas de Leleman Valencia y Cisneros, además de comenzar tarde, se prolongó hasta casi las nueve y media. Así, gallegos y extremeños vieron, con cierto nerviosismo, cómo su duelo se retrasaba hasta las diez de la noche, razón por la que esta segunda semifinal tuvo que disputarse, como quien dice, a puerta cerrada, ya que el público tuvo que regresar a sus casas debido al toque de queda.

Un pabellón vacío que no incomodó a un Intasa que sabía lo que quería hacer y lo hizo. Debido a duelos precedentes, todo hacía presagiar un encuentro, de nuevo, largo y disputado, entre el campeón del grupo en liga y el Intasa. Un pronóstico que los de San Sadurniño rápidamente desbarataron. Con un Pakito grandioso en la recepción y ya con todos los jugadores azulones enchufados en ataque, el San Sadurniño se comió el primer plato con un saque directo de Marcos (25-21).


Desenlace

La segunda manga comenzó asimismo igualada y con un Hernán Pesci inquieto y caminante al lado de sus pupilos, dejando prácticamente la huella de sus zapatillas en el pabellón valenciano, dando instrucciones en todo momento. Ayer sí todos fueron un seguro en ataque, con Arnau, Marlon, Boris, Iván, Portero y Marcos aportando en los momentos más necesarios. El Intasa se despegó lentamente y, a pesar de contar con más errores que en anteriores duelos, el cansancio exhibido por los de Miajadas –que cabe recordar habían disputado su último duelo del grupo por la mañana–, fue mayor que los fallos de los de Pesci, que sumaron un esperanzador 25-18.


Con el 2-0 en el marcador, y la sensación de control sobre el partido, el momento más complicado para el Intasa llegó en una tercera manga en la que el Extremadura Laura Otero sacó sus últimas fuerzas. Así, con errores por parte tanto de unos como de otros, los de Pesci no conseguían separarse como ya habían hecho en las dos mangas anteriores. Los empates se fueron sucediendo desde el 8-8, llegando incluso los extremeños a ponerse con dos puntos de renta y hacer pensar en un duelo que pudiese terminar el domingo.


No fue así. El grupo del Intasa trabajó como lo hizo durante toda la campaña, como un bloque para volver a coger ventaja –ayudados también por una tarjeta roja–. Si bien, con el 23-20, Portero pidió calma a sus compañeros ante la posibilidad de un cuarto set que no llegó. Sendos errores extremeños llevaron al 25-20 final y a la desbordante alegría de un Intasa que sigue escribiendo la historia del voleibol local y también gallego, primero con Charly Suárez y, justo tres años después, con Hernán Pesci como chef de una cocina que vuelve a llevar al grupo presidido por Uxío García a contar con su segunda estrella Michelín. Un menú al que los locales quieren añadir ahora el postre, ganando la final de la fase que tendrá lugar hoy a las 12.00 horas ante, de nuevo, el Valencia.


Ficha

Intasa San Sadurniño: Arnau Caparrós, Marlon Mendoza, Iván Pomtesky, Boris, Portero –equipo inicial– Lendoiro y Pakito (líbero).

Extremadura Grupo Laura Otero: Amorós, Barrios, Cebrián, Nathan, Villasmil, LInares –equipo inicial–, Rebollo e Iván (líbero).

Parciales: 25-21, 25-18 y 25-20.

Árbitros: Marta Gauchia y Pablo Granados Cisneros. 

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