A contracorriente| La hostelería también puede crecer en tiempos de pandemia

La bocatería gourmet La Première abrirá sus puertas en el número 29 de la calle Arce | jorge meis
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Hace un año Juan Pedreira y Veva Paisal, como todos los ferrolanos, comenzaron a familiarizarse con el coronavirus, la distancia social y los confinamientos, solo que entonces ellos comenzaban un proyecto empresarial, la cafetería La Première en plena plaza de Armas.


Su apuesta era entonces por una zona céntrica, en pleno barrio de A Magdalena, y con potenciales por eso pensaron en instalar su negocio en el frente de la nueva plaza de Armas. Eso sí, cuando lo decidieron y planearon su apertura no era más que una mole de piedras y tierra, con muchas críticas, ruido y un futuro incierto. La pandemia puso todavía más trabas en el camino y en plena primera ola tuvieron que postergar su apertura hasta que las medidas se fueron relajando. Ahora, un año después, con cierres intermitentes, como todo el sector de hostelería, son ya un referente de las cafeterías del centro de la ciudad, acogedor, con terraza y con unos desayunos que han sabido conquistar los estómagos y que han adaptado para poder servir también a domicilio y convertido en regalos para épocas especiales.


Así nacía la segunda criatura de La Première, ya que la primera fue el textil con un establecimiento de ropa en el mismo barrio de A Magdalena.


Ahora, con la curva descendente de la tercera ola estos emprendedores dan un paso más y preparan la inauguración de La Première Bocatería, sin salirse del barrio y esta vez en la plaza más emblemática y con historia de la ciudad, la de Amboage.


Juan Pedreira había fichado ya este local, en la calle Arce, número 29, de pequeño tamaño y donde hubo ya otros establecimientos de hostelería. Faltaba algo en esta zona de Amboage, con las terrazas como protagonistas, una bocatería y hamburguesería un tanto especial, gourmet y así nació esta idea que está a punto de ver la luz. En unos días, explica Pedreira, se harán las pruebas de cocina y se acabará para que pueda abrir antes de Semana Santa.


Una gran ventana para venta directa facilitará el take away en el que se basa el negocio, que contará igualmente con terraza en la plaza de Amboage, para la que ya están solicitando los permisos para su instalación con mamparas, luz con baterías, etc.


Está claro que la pandemia ha afectado a todos los negocios pero Pedreira hasta en esto va contracorriente. Considera que el sector de la hostelería no ha salido peor parado que el comercio y, como propietario de establecimientos de ambos sectores, cree que el textil ha salido más perjudicado. “En hostelería es más fácil hacer compras sin tanta previsión, en textil necesitamos meses de antelación y hemos comprado ropa de primavera hace meses sin saber qué va a pasar, y ahora estamos ya con la compra de invierno”. Quizás por eso su apuesta es ahora de nuevo la hostelería y el centro de la ciudad, como “lo más bonito de Ferrol”.

También la estética es un elemento importante en sus negocios y por eso la nueva Bocatería La Première ha querido dar un toque de color a Amboage, creando un rincón “bonito, informal y desenfadado”, explica Pedreira.


Luz y color ante a la pandemia

Veva Paisal ha sido la encargada de crear el ambiente de la nueva bocatería gourmet. “Nos gusta mucho la fotografía y cada foto se ha escogido por algo, por ser original, desenfadada y traviesa... por despertarnos una sonrisa o hacernos viajar con la imaginación”, apunta.


Como explica Veva Paisal, será necesario entrar en el local para descubrir el motivo de la decoración, con una gama de colores pasteles “inspirada en la gente, los rincones y la paleta cromática de la luz de Venice Beach, Santa Mónica, Los Ángeles...”. Así, asegura que solo se han dejado llevar por los sentimientos que despiertan en ellos, sobre todo con una luz y color necesarios en estos tiempos que está tocando vivir. Por eso, hasta se han atrevido a pintar la puerta de amarillo.


Y es que, como bromean los propietarios, “esperemos que no suceda nada más, porque si tenemos que abrir un local cada vez, nos arruinamos”. 

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