Dos maneras distintas de ser expresidente

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FELIPE González juró y perjuró que cuando dejase la Presidencia del Gobierno no quería ser un jarrón chino y cada dos por tres lo demuestra con hechos. Ayer mismo, por ejemplo, pidió al PSOE que permita la investidura de Rajoy. Aznar, que nunca dijo nada sobre los jarrones chinos –de las cosas de casa se encarga su esposa, la políglota Ana Botella–, no dispone ni siquiera tiempo para hacer recomendaciones. Un  cursillo intensivo de photoshop para borrar su imagen de la cumbre de las Azores no le deja ni un minuto libre. ¡Menudo informe le han regalado los ingleses!

 

Dos maneras distintas de ser expresidente