Carceleros bilingües

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INSTITUCIONES Penitenciarias debería ir pensando en exigir que hablen catalán a los funcionarios que trabajen en la cárcel de Soto del Real, ciudad de vacaciones, porque la población reclusa se va pareciendo cada día más a la parte alta de Barcelona. Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito de los Pujolone, y Sandro Rossell ya llevan por allí una temporada, pero ahora se han unido a ellos los Jordis, Sánchez y Cuixart, jefes de la Asamblea Nacional Catalana y de Ómnium Cultural, respectivamente. El mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, se ha librado por ahora de compartir paseos por el patio con ellos, pero su futuro no pinta nada bien. A quien, en cambio, no se verá nunca por esa prisión tan VIP es al dueño de la administración de lotería La Bruja de Oro, Xavier Gabriel –el pobre ha tenido la desgracia de que los bulos de internet le adjudicasen la paternidad de la cupera Ana Gabriel, ¡eso sí que es mala leche!–, quien ha proclamado: “Me sobran cojones para decir alto y claro que amo Cataluña y me siento español”. ¡Menudo vozarrón! Ni que fuera un niño de San Ildefonso. 

Carceleros bilingües