CATALUÑA, UN POZO SIN FONDO

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Reconozco que no consigo escuchar a Francesc  Homs sin que se me escape la risa. Me la produce la solemnidad y aparente bonhomía con que este portavoz de la Generalitat dice banalidades y simplezas sin cuento. Tantas, por supuesto, como los despropósitos de su jefe de filas, el presidente Artur Mas.
Y así llevamos al menos un par de años. En la historia de la información habrá pocos casos en que un proceso tan disparatado y reiterativo como el del referéndum independentista haya tenido tanto eco y complacencia en los medios convencionales. Resulta en principio sorprendente, pero así es.
Ahora nos dice Homs que Cataluña no tiene dinero para llegar a fin de mes. “Estamos indefensos”, ha remachado el consejero de Economía, Mas-Colell. Por supuesto, la culpa es del Gobierno. Y es que como casi nunca los nacionalistas miran hacia dentro, parecen no haberse enterado de las declaraciones del presidente de la patronal, Joan Rosell, según el cual la gestión económica que en los últimos años se ha llevado a cabo en Cataluña “no ha sido mala, sino que ha sido catastrófica”.
En los inicios del tripartito de Montilla (2006), Cataluña tenía unas deuda de 10.000 millones. Desde entonces no ha dejado de aumentar y ahora anda por los 61.000 millones. De ellos, se calcula que unos 20.000 millones corresponden a la gestión económica de Mas.  
“Alguien tendrá que explicar –apostilló el dirigente empresarial– cómo lo han hecho tan mal”. Nadie, sin embargo, responderá porque pueden no haberse enterado, habida cuenta de que la prensa regional silenció tales manifestaciones. Nada nuevo, por otra parte, cuando de recordatorios de tal naturaleza de trata.
Lo que, no obstante, llama la atención es que las dificultades financieras no alteraron los planes separatistas. Montoro no hace más que enviarles dinero desde Madrid, pero ellos han gastado el suyo en urnas, en observadores internacionales, en dictámenes jurídicos que dicen lo que quieren oír, en presencias en el referéndum escocés, en campañas institucionales y en otros preparativos para un referéndum que sabían no habría de celebrarse.  
De todas formas habrá que recordar que, según los datos de Hacienda, el rescate financiero de las comunidades autónomas a través del Fondo de Liquidez Autonómico lleva costado a las arcas del Estado en los últimos veinticuatro meses 54.400 millones, de los cuales un 43% (23.300 millones) se han ido a Cataluña. Y aún quieren más: 3.300 millones adicionales para cuadrar el presupuesto del año que viene. Todo un pozo sin fondo. 

CATALUÑA, UN POZO SIN FONDO