GONG

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La ciclogénesis explosiva “Gong” se cebó ayer con la comarca provocando a su paso importantes daños materiales y problemas de todo tipo. Los más importantes derivaron de las crecidas de los ríos, que se desbordaron de su cauce y provocaron importantes inundaciones en diferentes municipios. En Fene, las aguas obligaron a cerrar al tráfico cuatro calles, pero quienes sufrieron en mayor medida los efectos de las intensas lluvias fueron aquellos que vieron cómo sus viviendas resultaban anegadas. Y lo más grave es que quienes padecen una vez este problema tienen casi todas las probabilidades de que se vuelva a repetir, salvo que se tomen las medidas oportunas, cosa que en demasiadas ocasiones no sucede. El de los vecinos de Os Corrais, en Serantes, es un buen ejemplo de cómo la desidia de las administraciones permite que una y otra vez ocurra lo mismo. Las obras comprometidas no llegan y tampoco lo hacen los responsables municipales, ninguno de los cuales apareció ayer por la zona para interesarse por las situación de las familias afectadas. Caso bastante diferente es el de Ortigueira, donde las obras del nuevo puente sobre el río Dola salvaron a las viviendas del entorno de una nueva inundación y donde el alcalde estuvo visitando todas las zonas afectadas por el temporal, que fueron muchas. También el regidor de Fene supervisó los trabajos que se ejecutaron en Perlío. A otros solo cupo echarlos en falta.

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