CORTE DE CHAPA PARA NAVANTIA

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Difícil cuestión se le plantea al partido en el Gobierno, tanto en el estatal como en el autonómico y municipal, explicar los sucesivos anuncios sobre la carga de trabajo para los astilleros públicos de Navantia en la ría de Ferrol una vez efectuada la valoración del presidente de la SEPI sobre la situación del grupo público. Los hechos demuestran la falta de sintonía entre las grandilocuentes y exageradas declaraciones del ministro Montoro, por citar un ejemplo, que a principios de este mismo año aseguraba que las factorías tenían suficiente carga de trabajo, y la llamada, casi de auxilio, efectuada ayer por Ramón Aguirre para que el Ejecutivo de Marino Rajoy inyecte más dinero en las factorías si se quiere garantizar su futuro. En solo unos meses hemos pasado de las simples perspectivas de trabajo a la cruda y llana realidad. No es suficiente, a estas alturas, justificar la carencia de ocupación con la falta de gestión. Ni tan siquiera desde el punto de vista interno se han tenido en cuenta las necesidades de la Armada Española como solución a la grave crisis. Las “nubes negras” a las que aludió ayer Aguirre se paliaron en otras ocasiones con cierto virtuosismo económico al respaldar otros ministerios al de Defensa para hacer viables programas como el de las F-100. En el aire flota la pregunta de si el Gobierno no estará allanando, a través de las valoraciones de la SEPI, el terreno para decisiones que se alejan de todo menos de la quiebra técnica de las factorías. Veremos.

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