En confianza…

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Hoy –esta tarde– conoceremos si, realmente, Rajoy cuenta con la confianza suficiente para iniciar otro salto mortal. Y es que “el fracaso de Rajoy para sumar apoyos retrasa, pone en duda, su posible investidura. Por eso, tras consultar a personas de su confianza, se plantea no aceptar el posible encargo del Rey…” (de los periódicos).
Confianza: esperanza firme en una persona o cosa (Diccionario Plaza y Janés) y, según los mentideros políticos, Rajoy fue a buscarla en su entorno íntimo en Pontevedra. Ya saben: la familia –la propia y la política – por la que tanto hizo con su dedo (cuñados, primos, amigos del alma, tal como cuenta El Confidencial en una lista que a cualquier demócrata pone colorado) y los próximos en el partido: Bárcenas (aguanta Luis), Mato, Matas (quiero hacer un gobierno como el tuyo), Camps, Fabra, Rus (te quiero coño, te quiero), y el exministro Soria, conocido en Panamá, el jefe de los guardias de la porra, sobre el que pesa una querella…o los Pujalte, de la Serna y un amplio etcétera que no me caben en esta columna pero que si entran en una serie de individuos camino de los juzgados.
Curiosamente el pueblo llano, según el CIS (ojo: no se trata del Centro de Intoxicación Soviético, sino de un organismo que controla desde la cocina el gobierno) en Rajoy confía muy poquita gene pues, desde el minuto uno de su llegada a Moncloa fue el político peor valorado en las encuestas. Y no me digan eso de que “no se entienden, entonces, los resultados electorales, que yo tampoco…
Y tenemos a Europa que no se cree sus cuentas (ya incumplió cuatro veces al presentar los presupuestos) y reprocha sus chanchullos (de ahí la multa a Fomento en el culo de Renfe), amén de otras investigaciones que dudan del valor de nuestra democracia en cuanto al comportamiento de sus instituciones…
Tampoco ayudan a dar confianza –confiar en ellos– su doble vara de medir a la hora de repartir favores ni sus burdas apelaciones a la monarquía para (como dijo un tertuliano en la radio) convierta el agua en vino .
Así las cosas, hoy –después de la consulta Real– si don Mariano tenía un soplo de Santiago matamoros, al que pidieron árnica Feijóo y el obispo o es un hombre confiado, crédulo e imprevisor: una persona que no examina críticamente su confianza…

En confianza…