MAL COMIENZO

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Resulta difícil estrenar un año con tan malos augurios. Y más todavía cuando los primeros datos interanuales que se conocen tanto en población como, sobre todo, en desempleo confirman que no hay mucho lugar para la esperanza. Entre enero y diciembre de 2012 las tres comarcas (Ferrol, Eume y Ortegal) sufrieron un incremento del paro del 10,49%, un porcentaje que no solo está muy por encima de la media gallega (7,96%) sino incluso de la española (9,64%). Este tanto por ciento supone, en fríos números, que casi dos mil personas han pasado a situación de desempleo en el último año, no solo en la industria, sino también en el sector primario, el que más ha sufrido el incremento del desempleo. Aun así, el mayor volumen de parados pertenece al ámbito de los servicios, de forma que ninguno de los sectores productivos se libra de una lacra que no parece tender a corregirse, sino todo lo contrario.

En este contexto, el dato de que el municipio de Ferrol ha perdido en un año casi un millar de habitantes no hace sino sumar malas noticias para una ciudad que ha venido sufriendo en las últimas décadas crisis tan crisis y que ahora encadena una más que parece amenazar con darle la puntilla. Revertir esta situación es urgente, pero resulta complicado creer que tal circunstancia pueda darse en un futuro inmediato. Ese Plan de Oportunidades en el que el alcalde confía para fijar –aumentar sería demasiado optimista– población no parece ser suficiente para atajar un problema en el que todos debemos involucrarnos.

MAL COMIENZO