La pinza

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Se veía venir. Los “negociadores” de Podemos han dado por rotas las negociaciones con el PSOE por haber pactado con Ciudadanos. Bien es verdad que desde Podemos venían diciendo que eran incompatibles con Rivera y los suyos. Así que ahora Podemos le ha echado un órdago a Iglesias sabiendo que Pedro Sánchez no podrá ser investido presidente porque le faltan los votos necesarios para ello.
Y de repente me he acordado de la “pinza”. Es lo que tiene cumplir años que uno se acuerda del pasado reciente, en este caso de cuando PP e Izquierda Unida formaron una “pinza” perfecta contra el PSOE. 
No es que ahora la situación sea la misma, ni que Podemos y el PP se hayan confabulado para formar una nueva “pinza”, pero ya me dirán ustedes lo raro que puede resultar que en la sesión de investidura de Pedro Sánchez populares y “podemitas” voten en contra. 
No, no hace falta llamarlo “pinza”, pero se defina como se defina lo cierto es que el resultado puede ser el mismo.
Lo cierto es que Podemos va a tener difícil explicar a los ciudadanos su voto en contra de la investidura de Sánchez. 
Podrían abstenerse y facilitar así un gobierno socialista salvo que lo que pretendan es una nueva convocatoria de elecciones.
Los populares también creen que si hay nuevas elecciones pueden recuperar muchos votos perdidos, mientras que los “podemitas” parecen estar convencidos de que podrían consumar el llamado “sorpasso” a cuenta del PSOE. O sea que aquí cada uno va a lo suyo.
Pero volviendo al principio parece difícil que Pedro Sánchez pueda salir airoso de la sesión de investidura. En el PP parecen decididos no solo a votar en contra sino a no abstenerse. Y en la misma tesitura está Podemos.
Claro que aún quedan cinco días para el debate de investidura y, como ya he dicho antes, haber cumplido años te enseña a que en política no existe el nunca jamás.

La pinza