Agosto anestesia la tensión por la investidura

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Agosto paraliza todas las tensiones. España se adormece. También los líderes políticos que se esconden en chiringuitos. Los ciudadanos se han acostumbrado a vivir sin gobierno y el sopor de este mes anestesia cualquier estrés por la investidura o por nuevas elecciones. No pasa nada –es el eslogan que se ha instalado– si hay que volver a votar, como una rutina más del calendario. La única ventaja que se observa es la falta de crédito de las palabras de los dirigentes. Donde dicen “nunca” hay que leer “por ahora”. Aunque es cierto que la persistencia en una posición dificulta la rectificación. Pero nada es imposible.
La ecuación sigue en los mismos términos. Primera premisa: no se entiende que quien ha ganado dos elecciones no encuentre a nadie para pactar. Va contra la naturaleza de las cosas que la voluntad de los ciudadanos sea desoída con tanto descaro. Segunda, Ciudadanos es quien tiene la clave. Si se decide a apoyar desde dentro o desde fuera del gobierno, condena al PSOE a la abstención si es la condición de la investidura. Tercera, el PSOE es el único partido que recupera voto en la última encuesta del CIS, pero solo un 1%. Irrelevante. Las cosas siguen como estaban y no hay un solo indicio que unas nuevas elecciones presenten un escenario distinto del actual. Lo que haya que hacer en ese contexto es lo mismo que hay que hacer ahora.
Los periodistas que están de guardia escrutan los estados de ánimo de Rajoy, que se da paseos a paso de carga en su refugio gallego. Sánchez se pone gorrilla en las costas del sur para pasar desapercibido. Guarda silencio. Iglesias está desaparecido. Los escándalos de Podemos han tomado el relevo en la presencia de su líder en los medios. Solo quedan en activo los líderes de Ciudadanos, que repiten una vez tras otra que solo ofrecen abstención. 
Agosto se consume sin noticias políticas relevantes para la desesparación de los directores en funciones estivales de los medios. Nos queda la olimpiada de Río. Pero con la retrasmisión que está haciendo TVE es imposible sentir la mínima emoción. Es difícil hacerlo peor. 

Agosto anestesia la tensión por la investidura