Retribuciones de la Corporación ferrolana

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Parece ser que la Comisión de Hacienda del Concello de Ferrol debatió el rocambolesco tema de cómo controlar el cumplimiento del horario consagrado a la actividad política de los concejales con dedicación parcial. 
Sabido es que los ediles perciben retribuciones por el ejercicio de sus cargos, sea con dedicación exclusiva, sea con dedicación parcial, sea por asistencia a las sesiones de los órganos colegiados. Las parciales están pensadas para aquellos que no dedican todo su tiempo al municipio, siendo compatible con otra activad. Tradicionalmente, en Ferrol están pensadas para aquellos que ejercen profesiones liberales, como la abogacía. 
Me consta que su entrega a la vida pública es mayor de la que pueda figurar en cualquier plantilla de control de tiempos. Otra cosa es que cumplan su cometido bien, regular o mal, sobre el que todos opinamos, incluso dependiendo del color del cristal por el que miramos. Pero, salvo excepciones, es innegable su afán. Los vemos dondequiera a cualquier hora o los paramos por la calle ante nuestras demandas, sea lunes o martes, sábado o domingo.
Dicho esto, la ley establece el tope de retribuciones para los concejales en un ayuntamiento como el de Ferrol en 65.000€, un 62,50% mayor que el que asignó el Pleno al Alcalde de esta ciudad, 40.000€, a propuesta de él mismo, por cierto, probablemente mayor de lo que percibía por su trabajo habitual. 
El resto de ediles con dedicación perciben unos emolumentos menores, situándose entre los más bajos del Estado para su rango de habitantes, e incluso de otros de menor horquilla poblacional. 
Y otra peculiaridad ferrolana,  los grupos municipales no tienen asignación presupuestaria, algo inédito en el municipalismo. Con estos datos, nuestros munícipes pueden llegar a presumir de ser una Corporación barata para el ciudadano. Pero la verdad pública es la  percepción de una desesperante ineficacia municipal que se plasma en la cada vez más baja participación electoral.
 En Ferrol, se transformó la actividad política en una subasta holandesa, a la baja, a ver quién cobra menos, por lo que, en poco tiempo, solo los rentistas, prejubilados, jubilados, profesionales liberales o burócratas de partidos accederán a la actividad política en nuestra ciudad. 
Creo que es hora de que nos preguntemos todos, ediles y ciudadanos, si queremos Corporaciones baratas o “barateiras” a la vista de los resultados.
ramonveloso@ramonveloso.com
 

Retribuciones de la Corporación ferrolana