El milagro del jabalí: pone de acuerdo a los peperos y al Beneguai

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AO fillo do fillo do muiñeiro; para sus amigos, Rafa; para sus rivales, Cuiña, y para sus conciudadanos de Lalín, el alcalde, le gusta el cocho, sobre todo cuando está en el estómago, porque significa que ha disfrutado de un buen cocido. También le gusta el porco bravo y colgar en Twitter una foto de una piara de jabalíes hozando de madrugada por las calles de su pueblo bajo un emotivo texto: “Alborexa en Lalín”. Ese amor por el xabaril demuestra su coherencia política, por qué milita en Compromiso por Galicia y no en el PP ni en el Beneguai. Y es que peperos y bloqueiros se han puesto de acuerdo–sí, sí, se han puesto de acuerdo– en que es necesario tomar medidas contra este animal que vive a sus anchas en el rural. Si también coincidiesen en asuntos menos salvajes, Galicia saldría ganando.

El milagro del jabalí: pone de acuerdo a los peperos y al Beneguai