Renovarse o más

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Morir, es el dictado de esa sentencia que acata la vieja CDC. Faltaría más, dejar de vivir del erario público por no renovarse. Mil veces los harían y mil encontrarían un ingenioso juego de palabras que girando entorno a democracia les facilitaran unas siglas bajo las que guarecerse.
En el empeño han preguntado a sus afiliados si se refundaban o solo se renovaban. Y las bases, dispusieron refundación.  Les pareció más serio. Renovarse es como ducharse o llevarse a la tintorería, poca cosa para la necesidad real de limpieza. Democrática, por supuesto, porque de los casos de corrupción por los que han sido investigados y enjuiciados, han sido absueltos por la incalificable entrevista del ministro de interior con un cargo de su gobierno. Al final, parece ser que todo fue un enredo urdido por el visionario de interior, en castigo por querer hacer de Cataluña un paraíso en el aparte de los días. Bien pudieron estos hombres con vocación de servicio, ahorrarse el mal trago de una renovación, el sofoco de una refundación.  Y eso lo dice también Podemos.
“Parece ser que el ministro ingresó cifras millonarias en cuentas andorranas del colectivo Pujol”. (Ironía). “Nada nuevo, porque no es la primera vez, y lo sabemos todos, que el gobierno central castiga a los líderes catalanes con una partida de euros”. (Irónico).
Por ser refundación la apadrina A. Mas, si hubiera sido renovación habría vuelto J. Pujol. ¡”Ahí me las refunden todas”!

Renovarse o más