Esporcachones

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Estoy hasta los cogliones (cojones), del coglione (estúpido) de Valentino Rossi. Si la dirección de carrera hubiera tenido los cogliones de mostrarle bandera negra por tirar a Mark Márquez, otro gallo cantaría. Pero no los tuvieron.  Por eso, il coglione de Valentino despotricó e insulto a Mark, y la dirección de carrera “non ha utilizatto le palle” (coglione), y perjudicó no solo a Mark, sino a Lorenzo, al motorismo, al deporte, la razón y la justicia. Por falta de cogliones. Y es que Valentino “Il dottore” (¿de qué?), no es buen deportista pese a sus triunfos, sino un perfecto coglione que no admite serlo, pero que lo es (por eso salió de último), mientras  los de su pueblo berreaban en la televisión. Pero sabemos cómo son los italianos si quieren ser esporcachones: Los más del mundo; da igual en qué deporte sea. Los pilotos Lorenzo, Mark y Pedrosa, dieron una lección al “dottore”, que no olvidará jamás. 

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