DOBLES

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Iba de paseo por las Ramblas de Barcelona con tres amiguetes millonarios de allí, cuando nos encontramos con cuatro tipos que venían hacia nosotros en dirección contraria. Al llegar a nuestra altura, me di cuenta de que eran “cuspidiños a nos”.

Asombrado, me paré ante ellos y pregunté a uno que se parecía un huevo a mí ¿Le importaría decirme como se llaman Uds? —Que va, hombre! yo me llamo José Luís Patiño Pérez, y estos otros son los señores Oriol Puyol Ferrusola y sus hermanos Jordi y Giusepe. ¡Con dos cojones¡ pensé. —Pues nosotros también nos llamamos como vds., le dije al pollo, ¡vaya puta coincidencia, no! —En efecto, contestó mi doble, pero quizá vds. no tendrán dinero negro despistado en paraísos fiscales, ¿no? —Pues mira, neno, le dije, da la casualidad de que sí. —Pues vaya, dijo el Patiño bis, desde luego sí que es una puta coincidencia. —No te extrañe, neno, respondí, pasa a menudo.

 

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