“BELLE EPOQUE”

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Los funcionarios municipales jubilados que prestaron sus servicios en el Ayuntamiento de La Coruña en un tiempo que ellos califican como de “Belle Epoque”, porque no había TV y después era en blanco y negro; no tenían ni idea de lo que era el IPC, ni los ordenadores, ni las fotocopiadoras, ni el fax y menos Internet; y solo el enlace sindical y entrañable compañero Jaime Rey arreglaba los “enchufes” o reivindicaba la tabla salarial. Todos se conocían por su nombre y sus apodos, y todos se apreciaban con amistad participando en las celebraciones familiares. Por Santa Rita iban a comer a Culleredo, en Casa Germán, manjares enxebres y baratos, homenajeando a su patrona.

Pues bien, estos funcionarios en pleno jubileo, quieren auto homenajearse, y acordaron llevarlo a cabo con un programa de actos, entre los que destaca el jueves 31, una misa cantada por los alumnos de la Escuela Municipal de Música, dirigida por el Pablo Carballido, en la colegiata de Santa María, en memoria de los compañeros fallecidos, y que será oficiada por el abad Ismael Velo, depositándose una corona de laurel con los colores del pendón de la ciudad, al pie del crucero del atrio. Y el viernes, 1 de junio, a las 15 horas, rematarán los actos en el restaurante “Nemo”, en el que se hará entrega a cada asistente de una metopa de bronce personalizada.

Recuerdan estos funcionarios jubilados que en el curso de las legislaturas municipales solo hubo dos alcaldes que, sin sujeción a porcentajes, incrementaron y de forma considerable el sueldo de los empleados al servicio del Ayuntamiento, uno, Demetrio Salorio Suárez, en 1968, y el otro José Manuel Liaño Flores en 1978.

En la invitación con el programa de actos, que envían los organizadores de este “auto homenaje”, figuran las fotos de Demetrio Salorio y José Manuel Liaño en el acto de despedida y homenaje que les hicieron los funcionarios al expirar sus mandatos.

Y para terminar con su programa, demostrando el interés por La Coruña nos recuerdan, como la mejor muestra de lo que debe ser el comportamiento de los integrantes del municipio, aquellos versos que figuran incrustados en piedra en la pared del escudo de La Coruña, en las escaleras auxiliares de acceso a las oficinas de la casa consistorial, las quintillas de Gómez Manrique, adaptadas para este Ayuntamiento, que dicen así: “Nobles, discretos varones/que gobernáis la ciudad,/en aquestos escalones,/desechad las aficiones,/codicias, amor, ruindad./Por los comunes provechos/dexad los particulares,/pues vos fizo Dios pilares/de tan riquísimos techos,/estad firmes y derechos”.

“BELLE EPOQUE”