La medalla al mérito laboral mareante ya tiene ganador

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DANiEL Díaz Grandío no es muy de uniformes. Nunca podrá lucir un traje de gala con la prestancia de Paco Vázquez, el coruñesismo hecho hombre, en la galería municipal de retratos, entre otras cosas, porque jamás –meigas fóra– será alcalde de A Coruña. Pero, en cambio, sobre el pecho, sujeta en su camisa modelo xente do común, podrá llevar la medalla al mérito laboral mareante, que premia la condición de inútil ejemplar. El concejal de Movilidad Sostenible ya ha anunciado que de aquí al final del mandato municipal –primavera de 2019– no hará nada de nada de movilidad; sostenible puede que algo –por ejemplo, poner un alambre para que no se caiga una (des)cubierta de Riazor–, pero de movilidad, nada. Hasta ahora ya no le pegó un palo al agua, pero anunciar con toda la cara que va a seguir así hasta que se tenga que ir a casa...Por cierto, el diseño de la medalla todavía es un misterio, pero seguro que aparece por ahí un firmante de una manifiesto de apoyo a la Marea, nasía pa’ganá, al que se le puede dar un contratillo de a 30.000 del ala, o así.

La medalla al mérito laboral mareante ya tiene ganador