El toro de La Vega

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Me ocupo hoy de un acontecimiento que, aunque se produce lejos de Galicia, tanto en la distancia como en lo cultural, no deja por ello de preocuparme. La decisión de la Junta de Castilla y León de eliminar la muerte del toro del festejo de Tordesillas es plausible, sobre todo porque era una muerte especialmente cruel donde el ensañamiento con el animal era la norma. Los defensores del evento, contrariados por la medida, se amparan en la tradición para mantener el rito brutal. Por la misma razón ¿habría que volver a la esclavitud, a los circos romanos, permitir las ablaciones, o suprimir los derechos de las mujeres, por ejemplo? Porque estas cosas que hoy suenan a barbaridades impropias de una sociedad civilizada también fueron en su día normas, costumbres y tradiciones aceptadas y respetadas. El ser humano, afortunadamente, evoluciona y las tradiciones deben de hacerlo también para evitar injusticias e infamias entre las que están estos espectáculos crueles y denigrantes.

El toro de La Vega