AUTONAUTAS

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Busco de qué escribir, me quedo callado y miro como si buscase un pistoletazo de salida, como si algo estuviese escondido y tuviera la esperanza de que saliese en el momento oportuno. Viajo con la mirada pueblerina, es decir a unos metros o centímetros, y leo “se llevaría a cabo la primavera” como si esto pudiera alguna vez no ocurrir. Había puesto veo, pero como me doy cuenta de que al mismo tiempo que veo, leo, me inclino por leo, porque significa una voluntad y veo no; otra cosa es que dijese miro. Esa frase es de un libro de Julio Cortázar “Los Autonautas de la Cosmopista”. La primavera para ellos es el inicio de un viaje, ellos son Lobo y Osita, un viaje por la autopista París-Marsella, como el que hago yo a menudo por la AP9; nunca me paré en las áreas de descanso, lugares misteriosos donde siempre parece que te van a atracar gracias a los telediarios y piensas que si se me estropea el coche y llamo a SOS ¿me valdrá dinero?; soy Ahab atado a la ballena blanca en las estaciones de servicio preparado para el atraco de guante blanco. Toda una aventura, autonautas.

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