COSECHAR LO QUE SE SIEMBRA

|

Alberto Ruiz-Gallardón, el peor ministro de Justicia de la democracia, diagnóstico que no es personal de este columnista sino unánime de todos los operadores jurídicos del país, el único que ha conseguido poner de acuerdo, y en su contra, a abogados, jueces, fiscales, secretarios y funcionarios de justicia, el único que ha logrado que hasta los jueces se pusiesen en huelga, ha recogido lo que ha sembrado. Desde mi subjetivo punto de vista, no es la frustrada ley del aborto lo peor de sus proyectos, y eso que en algunos de sus contenidos era un verdadero disparate. La verdadera infamia, y consumada, fue la ley de tasas judiciales que levantó un muro entre los ciudadanos y los tribunales en base a puros criterios económicos, cerrando las puertas de la justicia a las clases medias y bajas, a las pequeñas y medianas empresas, estableciendo un insoportable principio de desigualdad ante la ley que solo el parsimonioso Tribunal Constitucional podrá ahora remediar.   

 

COSECHAR LO QUE SE SIEMBRA