DECISIONES URGENTES EN EL NAVAL

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El comprometido encargo realizado por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para construir un buque de guerra en Navantia se hace esperar. No están los tiempos para la dilación, sobre todo teniendo en cuenta la situación de las factorías públicas ferrolanas, que en el mejor de los casos deberán esperar al menos un año, si es que prosperan los contratos de Gas Natural-Fenosa e Iberdrola, para que el nivel de ocupación garantice un mínimo de recuperación laboral. Tal vez, como suele suceder, el ministro espere a que se acerquen las elecciones europeas para despejar la incógnita sobre el modelo militar a construir y aliviar de algún modo la falta de credibilidad del Gobierno central a la hora de aportar soluciones para el naval. Ni el flotel de Pemex es suficiente, aunque tampoco está la cosa ni mucho menos para despreciarlo, ni las dudas se despejan sobre el grado de compromiso de Madrid.

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