Los Pujolone, bien gracias

|

EL patriarca de los Pujolone, don Jordi –el senyor Jordi, como dirían sus paisanos– lo proclamó en su día: “Si se toca la rama de un árbol caerán todas”. Pone esa frase Francis Ford Coppola en boca de Marlon Brando en una escena de “El padrino” y uno y otro ganan el Oscar. Pero aquí ni un Goya honorífico le han dado al ex molt honorable. Y mira que el árbol se está haciendo frondoso, ni que lo abonase Ramón con Fertimón todas las mañanas. No dejan de brotarle retoños, eso sí con la colaboración del primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, quien ha añadido otro hito a su brillante hoja de servicios. El tipo está en libertad provisional, el juez decidió pincharle el teléfono para estar al corriente de sus andanzas y ¡sorpresa!: lo ha cazado haciendo negocios de aquella manera e intentando influir en las decisiones de un ayuntamiento. Y además utilizando a su hija como pantalla. ¡Vaya angelito! Aún van a colgar una reproducción suya en el monasterio de Montserrat, junto a la Moreneta. Eso sí, habría que cobrar entrada para verla.  

Los Pujolone, bien gracias