Flores para los invasores oleirenses

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ÁNGEL García Seoane, Gelo, músico en su juventud –fue batería de Los Trovadores– se pasó a la política en la madurez y en ella sigue. Líder incombustible de Alternativa dos Veciños –una especie de Podemos con aroma de la ría– lleva ya un feixe de años como alcalde del próspero municipio de Oleiros, al que un año más ha encumbrado en la lista Forbes enxebre, ya que continúa siendo el más rico de Galicia. Pese a que siempre ha presumido de ser un fervoroso castrista,  siente cierta debilidad por una costumbre tan yanqui como el expansionismo y ya ha organizado una columna expedicionaria, al mando de Pedro Armas –¡qué buen apellido para un comandante!–, cuya misión será cruzar el puente de A Pasaxe y tomar posiciones en A Coruña. Habrá que recibir a la tropa con una lluvia de pétalos de margaritas para convencer a sus bizarros integrantes de que monten un campamento permanente a ver si impulsan la economía local con la misma fuerza que la oleirense.

Flores para los invasores oleirenses