Un elefante llamado justicia

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La justicia es como un elefante. Camina despacio, donde pisa es difícil que crezca la hierba, pero el elefante siempre llega a donde quiere. La justicia se parece bastante. Su caminar es lento, extremadamente lento pero siempre avanza. Cuando un papel llega a la mesa de un juez, ahí se queda y en ocasiones, pudiera parecer que duerme el sueño de los justos, Así es hasta que recobra vida propia y se inician los procedimientos que no dejan de ser fruto, por un lado, de nuestro sistema jurídico extremadamente garantista y, por otro, por la carencia de medios de la que adolece la Justicia.
Con este elefante han topado innumerables personajes, desde políticos a banqueros pasando por empresarios. Es lamentable que quienes por posición social y responsabilidad pública hayan caído en la malla de lo irregular, de lo delictivo. Es más que lamentable que se hayan inclinado por jugar con el lado oscuro de la realidad, cuando lo han tenido todo a su favor para ser ejemplares.
Ahora ha tocado el turno a Chaves y Griñán. Se han dado de bruces con el elefante llamado justicia dos personas que han sido referentes en el PSOE. Dos personas de las que tengo la convicción de que no son unos facinerosos, que no se han enriquecido ilegalmente, pero, según el juez, no han cumplido con su obligación como responsables de la Junta de Andalucía. Ni ellos son facinerosos ni Mariano Rajoy un “indecente”.
Para los socialistas ha sido un mazazo en el momento más inoportuno y como es natural han apelado a la presunción de inocencia. Este principio es aplicable a todos, aun cuando encima de la mesa haya indicios más que razonables para pensar lo contrario. Los socialistas han reaccionado de manera escrupulosa con quienes forman parte de su historia y así debería ser siempre, pero con todos, con propios y extraños, de lo contrario la política se convierte en un lugar inhabitable.
En España quedan muchos acuerdos pendientes, pero uno de ellos, creo que prioritario, es que se llegara a un compromiso para eliminar del debate político la agresión gratuita al adversario y así se huyeran de las comparaciones, de los juicios prematuros, al mismo tiempo que se cerrara a sangre y fuego cualquier rendija, cualquier complacencia con cualquier comportamiento  impropio de quienes tienen la obligación moral de ser referentes para los ciudadanos.
Si no somos hipócritas, tendremos que admitir que para el PP puede ser un “alivio” que Griñán y Chaves se hayan dado de bruces con el elefante de la justicia. Este “alivio” no es menor para el PSOE cuando es alguien del PP quien siente la zancada del elefante y fuera todos los demás, contemplando con asombro y pesadumbre los derroteros barriobajeros y crueles por los que, en demasiadas ocasiones, transcurre el debate político.
Estamos de lleno en campaña y como nunca es tarde si de lo que se trata es de rectificar, es una buena ocasión para que al menos el PP y el PSOE aparcaran ese manido “y tú más”. Que ese debate, si quieren, que lo tengan Ciudadanos y Podemos que, de momento, se pueden permitir el lujo de ir por la vida de “almidonados”. Socialistas y populares tienen ya muchas arrugas. Algunas, demasiadas provocadas por la corrupción, pero otras muchas porque ambos son partidos “senior” y otros no han tenido tiempo ni de despeinarse.

Un elefante llamado justicia