Los vecinos decidirán el destino de las migajas presupuestarias

|


LOS alcaldes rebeldes, como ellos mismos se han bautizado, andan a la greña intentando demostrar que su nivel de progritud es superior al de sus vecinos. Así, se han inventado que unos presupuestos participativos es, en realidad, una encuesta telemática para saber en qué se gastarán una ínfima parte de sus magros presupuestos. El primero en sacarse de la chistera este conejo fue Xulio Ferreiro, quien decidió que A Coruña destinará un millón de euros a lo que quieran sus vecinos. Sin embargo, este ataque de generosidad para con a xente do común que lo puso en su despacho de María Pita no es nada si se tiene en cuenta que su homólogo compostelano, Martiño Noriega, hará lo mismo, pero los santiagueses podrán elegir el destino de cien mil euros más. Si es que a resolutivos no les gana nadie.

Los vecinos decidirán el destino de las migajas presupuestarias