¿NOS QUIEREN…?

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Sería enternecedor sino fuera un “pelín” cínico. Ahora, desde la caverna madrileña, le piden a Xosé Manuel Beiras que no se marche del Bloque y a Vázquez y Aymerich que se quieran… Son los mismos de Santiago y cierra España que sirvieron de mamporreros en la campaña de 2009 con las sillas, los paseos en yates o los dislates como que aquí traducíamos el apellido del violonchelista chino Yo-Yo por “Eu-Eu”…

Durante una etapa, cuando aquí mandaba la derecha contraria al artículo octavo de la Constitución bajo el slogan de “España lo único importante”, el grupo de los “malos” de Galeusca, queda suscrito a catalanes y vascos… luego, cuando además de buenos y generosos los gallegos empezaron a presentar sus diferentes reivindicaciones, desde la prensa madrileña enfilaron sus editoriales contra aquella Galicia que pedía “o seu”.

Y, entonces pasaron, de aplaudir al marisco y el paisaje; las amas de leche y los serenos, a Fraga el aguardiente de hierbas a situar –tras el telón de grelos– todo tipo de maldades, burradas… los estereotipos que nos introducían en las zarzuelas o en las películas del cine patrio rancio haciendo el papel de Xan das Bolas…

Y ahora, manda carafio, los mismos que negaron el pan y la sal en sus informaciones (aquí solo valía la droga, los accidentes marítimos y nuestros montes ardiendo) se ponen maravillosos y le piden a los nacionalistas que se “arrejunten” y, casi, casi, que ganen las próximas elecciones…

Muchos mal pensados creerán que detrás de esta política están las jugosas subvenciones (el ejemplo de las que concedió la eterna candidata a alcaldesa de Vigo, Corina Porro, a una televisión ultramontana, es un buen ejemplo) y que ahora, para que no olviden los servicios prestados, hay que tocar “de cando en vez” la campana…

Y así, por un lado, nos hablan de la hemorragia que sufre el Bloque (ellos que retiraron el brazo cuando la izquierda nacionalista pedía una transfusión sino de simpatía si al menos de una cierta imparcialidad informativa) por otro, como apuntábamos al principio, le ruegan a Beiras que conduzca al pueblo elegido hasta el triunfo final, solo o en compañía de otros para evitar que “sus miles de votantes que se recuestan hoy en el desánimo están viendo como se abre un abismo en el electorado…”

Por favor ¡no nos quieran tanto! y acérquense a esta esquina de la geografía nacional con más sentidito, menos ideología y, por encima de todo, con respeto.

¿NOS QUIEREN…?