La vida de los Jordis

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poco a poco se van sabiendo cosas sobre la estancia de los Jordis en Soto del Real, ciudad de vacaciones. El apellidado Cuixart, el de Omnium Cultural, está demostrando que es el más listo, o por lo menos el más aguililla de los dos. Se pasa el día metido en su celda, sin hablar con nadie y así evita que le molesten. Sus compañeros son presos primarios –que no quiere decir poco evolucionados– sino que son debutantes como él en la cárcel, la mayoría extranjeros, que no saben ni quién es. En cambio, el apellidado Sánchez es el más parvo de los dos. Está considerado “una perra chivata” desde que pidió el cambio de módulo alegando que otro recluso lo había torturado con un “Viva España”. A partir de entonces, lo bombardean con la canción de Manolo Escobar y con el “Novio de la muerte” de la Legión, desde los radiocedés comprados en el economato de la prisión. Incluso un gitano patriota le enseña el pene cada vez que se cruza con él y le espeta: “¡Maricona!”, por lo que se pasa el día junto a la garita de los guardias... Vamos que busca la protección de los españoles.

 

La vida de los Jordis