LA FÁBRICA DE CERVEZAS ESTRELLA GALICIA

|

Hijos de Rivera representa los intereses del fundador de la Estrella Galicia en 1906, la cual contaba en el 2014 con 448 empleados y tiene en la actualidad una producción de 270 millones de litros de cerveza, estando presente en 14 países.
Esto viene a cuento de que Estrella Galicia, había firmado un convenio por medio del consejero delegado, Ignacio Rivera, con el anterior alcalde, Carlos Negreira, para facilitar la ampliación de la fábrica de La Grela a fin de incrementar la producción cervecera y pasar a los 400 millones de litros, con un aumento de la contratación de trabajadores que oscilaría entre los 220 y 250 puestos. Para llevar a efecto este proceso, la firma necesita la parcela de 12.000 metros cuadrados que se haya a su espalda y que se unirían a los 64.000 metros cuadrados que ya dispone.
Pero los terrenos que precisa están divididos en dos parcelas, la mayor de las cuales es de 9.000 metros cuadrados, que son los del campo de fútbol de La Grela 2. Aquel convenio tenía previsto variar su uso, pasándolo de deportivo a industrial, unificando ambas y facilitar así la ampliación industrial de la cervecera, cuyos planes con la llegada de la Marea quedaron en vía muerta.
Todo el mundo sabe que los proyectos industriales no pueden ni deben esperar, hay que agilizarlos, sobre todo cuando se trata de una empresa consolidada en el mercado nacional y ahora también en el internacional como es la firma Estrella Galicia. Además de incrementar su plantilla en más de 220 trabajadores, lo que supone un 50% sobre la que tenía un año antes.
De modo que el alcalde, Xulio Ferreiro, no debe perder un solo instante en salvar las diferencias surgidas y hacer otro campo de fútbol en el lugar más apropiado, dejando libre dicho terreno para llevar a efecto la inversión necesaria para la ampliación de la fábrica, que acudió a visitar, quizás para tranquilizar y garantizar a Ignacio Rivera que contase con ello y que no se pusiese nervioso ante la posible marcha de la cervecera de la ciudad, la cual es necesaria por el nombre que hace que La Coruña sea conocida mundialmente.
Es un acierto que el alcalde haya reaccionado tan rápido como sonó la alarma; ahora toca ponerse manos a la obra y no dar vueltas y dejar lo dicho en el olvido, ya que mayor mérito es el de Ignacio Rivera de impulsar la ampliación de la factoría para hacer una mayor producción y lograr contar con una plantilla más numerosa. Que por parte de la Alcaldía, una cosa es prometer y otra dar trigo.Hijos de Rivera representa los intereses del fundador de la Estrella Galicia en 1906, la cual contaba en el 2014 con 448 empleados y tiene en la actualidad una producción de 270 millones de litros de cerveza, estando presente en 14 países.
Esto viene a cuento de que Estrella Galicia, había firmado un convenio por medio del consejero delegado, Ignacio Rivera, con el anterior alcalde, Carlos Negreira, para facilitar la ampliación de la fábrica de La Grela a fin de incrementar la producción cervecera y pasar a los 400 millones de litros, con un aumento de la contratación de trabajadores que oscilaría entre los 220 y 250 puestos. Para llevar a efecto este proceso, la firma necesita la parcela de 12.000 metros cuadrados que se haya a su espalda y que se unirían a los 64.000 metros cuadrados que ya dispone.
Pero los terrenos que precisa están divididos en dos parcelas, la mayor de las cuales es de 9.000 metros cuadrados, que son los del campo de fútbol de La Grela 2. Aquel convenio tenía previsto variar su uso, pasándolo de deportivo a industrial, unificando ambas y facilitar así la ampliación industrial de la cervecera, cuyos planes con la llegada de la Marea quedaron en vía muerta.
Todo el mundo sabe que los proyectos industriales no pueden ni deben esperar, hay que agilizarlos, sobre todo cuando se trata de una empresa consolidada en el mercado nacional y ahora también en el internacional como es la firma Estrella Galicia. Además de incrementar su plantilla en más de 220 trabajadores, lo que supone un 50% sobre la que tenía un año antes.
De modo que el alcalde, Xulio Ferreiro, no debe perder un solo instante en salvar las diferencias surgidas y hacer otro campo de fútbol en el lugar más apropiado, dejando libre dicho terreno para llevar a efecto la inversión necesaria para la ampliación de la fábrica, que acudió a visitar, quizás para tranquilizar y garantizar a Ignacio Rivera que contase con ello y que no se pusiese nervioso ante la posible marcha de la cervecera de la ciudad, la cual es necesaria por el nombre que hace que La Coruña sea conocida mundialmente.
Es un acierto que el alcalde haya reaccionado tan rápido como sonó la alarma; ahora toca ponerse manos a la obra y no dar vueltas y dejar lo dicho en el olvido, ya que mayor mérito es el de Ignacio Rivera de impulsar la ampliación de la factoría para hacer una mayor producción y lograr contar con una plantilla más numerosa. Que por parte de la Alcaldía, una cosa es prometer y otra dar trigo.

LA FÁBRICA DE CERVEZAS ESTRELLA GALICIA