EXENCIÓN DE TASAS E IMPUESTOS

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En estos momentos de crisis hay muchas familias que lo están pasando mal y le cuesta sangre, sudor y lágrimas llegar a final de mes. Mientras tanto los responsables políticos no hacen más que hablar de recortes, déficit, copagos y una serie de medidas que perjudican a los más humildes y no tienen en cuenta la necesaria solidaridad. En esta situación los poderes locales, más cercanos a los ciudadanos, tienen mucho que decir si tenemos en consideración que sus objetivos políticos son los de ofrecer unos servicios que respondan a criterios de necesidad y calidad, a través de una financiación justa y eficaz.

Por otra parte, también es el momento de mejorar la gestión de los servicios públicos, reduciendo el despilfarro y evitando el descontrol presupuestario para poder arbitrar medidas que palien las dificultades de muchas familias humildes y con escasos recursos a las que se debería conceder la exención de algunas tasas e impuestos básicos como el IBI, el saneamiento, basuras e incluso el consumo mínimo de agua, entre otros.

Los impuestos tienen que ser progresivos y justos, de lo contrario seguimos avivando una sociedad insolidaria. Así lo que no es de recibo es que tengan que pagar por algunos servicios básicos, por ejemplo, pensionistas que perciben 700 euros mensuales; parados con 420 euros mensuales; pensionistas con prestaciones no contributivas con algo más de 400 euros mensuales; personas que perciben la ayuda de la Risga y un largo etcétera de ejemplos que tienen que hacer reflexionar a nuestros gobernantes.

EXENCIÓN DE TASAS E IMPUESTOS