El peligro se cierne sobre la Santísima Dualidad

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LA comunista Yolanda Díaz y el bloqueiro Jorquera lo profetizaron en su día: “La lista de unidad serán dos”. El augurio se hizo realidad, la Santísima Dualidad vino al mundo y a las elecciones de diciembre concurrieron, por un lado, En Marea, originariamente un espacio multicultural hispano-galaico y ahora sabe Dios qué, y, por otro, el Beneguai. Pero el dogma de la política progresista galaica aún podría alcanzar una forma más canónica en las autonómicas y desgajarse para convertirse en la Santísima Trinidad. El empeño de Carmen Santos, la vicaria de Pablo Iglesias na terra, de elegir al candidato a través de un proceso de primarias está generando una tensión insoportable con sus aliados mareantes, emperrados en la designación digital –no a través de internet, sino por medio de un dedazo– del cabeza de cartel. Los sismógrafos registran cada día movimientos más intensos, así que ojito, que esto puede estallar en cualquier momento.

El peligro se cierne sobre la Santísima Dualidad