DE ASAMBLEAS Y MAS

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La situación política en Cataluña está alcanzado unos niveles que rozan el esperpento. Tras las elecciones celebradas el pasado 27 de septiembre todavía no se ha llegado a un acuerdo para conformar el gobierno. Junts pel Sí, partido en el que confluían CDC y ERC formando un bloque común cuya principal premisa era la lucha por la independencia catalana, se quedó a un diputado para alcanzar la mayoría necesaria para poder gobernar. La CUP, con diez escaños y un mensaje similar en el fondo pero diferente en la forma, parecía que era la única opción para alcanzar una coalición. Sin embargo todo se ha enquistado en torno a Artur Mas.
A pesar de no ser el cabeza de lista de Junts pel Sí, el líder de CDC se postulaba como candidato para repetir al frente del Govern. Mas sin embargo se ha encontrado con el rechazo de la CUP. Entre tiras y aflojas, la formación asamblearia parece poner su particular línea roja en la figura de Mas. Todo es negociable menos tener a Mas como president. El tiempo pasa y la situación se enrarece y el escenario de unas elecciones anticipadas en marzo, que serían las cuartas en cinco años, ya no es tan descabellado después de todo.
El último acto por ahora se ha escenificado en Manresa el pasado domingo. Allí en una asamblea que no era asamblea, con una votación que no era votación, las bases que no eran bases de la CUP han vuelto a decir que Mas no puede ser presidente. Ante el nuevo no de la formación anticapitalista en seguida han surgido las voces, sobre todo desde el entorno de ERC diciendo que no es negociable la cabeza del líder de Convergencia y que la independencia solo es posible con Mas. Un mensaje curioso cuando ellos mismos parece que quieren poner el proceso por encima de todo menos de Más.
Y así las cosas ahora en la CUP se han apresurado a decir que el resultado del domingo no es vinculante, que solo era un sondeo y que aun tienen que hacer una auténtica asamblea. Que no quieren llegar al fracaso que supondría convocar unas nuevas elecciones y que elegir como president a Mas puede que sea el mal menor. Eso sí, no han dicho cuando se hará esa supuesta asamblea que sí será vinculante. Parece que no quieren ponerse un fecha límite para intentar trabajar con las bases y buscar vender la moto de que donde dije digo ahora digo Mas.
 

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